Antonio Castilla López
| Volver a Portada Volver a Jerezanos |
ANTONIO CASTILLA LOPEZ
| |
Pollo | Hospital de Jesús, María y José | Antonio Castilla | |
|---|---|---|---|---|
| José Luis Jiménez | "Antonio Castilla revolucionó la radiodifusión europea con la introducción de las válvulas De Forest, creó la emisora EAJ-4 en Madrid (para la que él mismo construyó el mejor emisor fabricado en este país) y se convirtió en el mayor accionista de Unión Radio antes de 1936".
Ángel Faus |
En sus primeros años de educación en Jerez el joven Castilla ya vislumbra una inteligencia viva y despierta. Hacia 1900, inicia su amistad con Matías Balsera considerado el primer radioaficionado español. Castilla será su “eficaz discípulo”, y en “muchos aspectos le superará”, como nos dice el periodista y profesor Antonio Checa en su “Historia de la Radio en Andalucía”.
Entre 1904 y 1908 acompaña a Balsera en una serie de experimentos para la puesta en práctica de un invento para el control de la navegación de torpedos, contando con el apoyo de la Marina de Guerra alemana que ha mostrado su interés en el proyecto. Castilla, que en 1910 tiene veinticuatro años, da el salto a la capital para continuar su formación y ampliar sus conocimientos. En ese año contrae matrimonio, en Barcelona, con Mercedes Rovira y Roig; de este matrimonio, que se malogrará más tarde, nacerá su hija Rosario Castilla Rovira.
En el periodo que va de 1913 a 1915 lleva a cabo los cursos en la Escuela Oficial de Telecomunicación, realizando productivos viajes al extranjero como a Francia, Inglaterra y Estados Unidos. En este país obtiene el título de ingeniero en radioelectricidad, llegando a colaborar con el mismo Lee de Forest (1873-1961), considerado el padre de la radioelectrónica e inventor del triodo.
De regreso a España en 1916 trabaja en varios encargos oficiales como son la creación de varias emisoras de radiotelegrafía situadas en la capital bajo titularidad estatal: la de la Marina de Guerra, la del ejercito y la del Palacio de Comunicaciones, ésta última considerada como un modelo para otros países europeos. Otro hecho relevante es la comunicación por radioteléfono entre Madrid y el Pardo, mediante transmisores construidos bajo su dirección.
En 1922 su fábrica, instalada en el Paseo del Rey, produce también micrófonos, y a finales de 1923 salen al mercado los famosos receptores de la marca Iberia. En ese mismo año se inicia lo que es considerado oficiosamente las primeras emisiones de la primera Radio en España, Radio Ibérica, que por cuestiones burocráticas recibirá el indicativo de identificación EAJ 6, correspondiendo el de EAJ 1 a Radio Barcelona. En un principio la programación de Radio Ibérica se hará con la emisión de programas de música, conferencias culturales e información del tiempo, para más adelante ofrecer boletines de noticias, conciertos y apartados infantiles.
Aunque en 1924 es nombrado presidente de honor de la Asociación Radio Española la fuerte competencia internacional y la necesidad de disponer de recursos para la fabricación en serie de sus componentes le aboca a fusionarse con La Radiotelefonía española, de capital hispano-francés.
En un último intento por remontar la crisis y buscar su lugar en el sector construye y gestiona él mismo Radio Castilla, la EAJ 4, que inicia sus emisiones el 19 de octubre de 1925. Las instalaciones serán inauguradas unas semanas más tarde por el mismo general Miguel Primo de Rivera. Tanto el dictador como el terrateniente jerezano, Francisco Moreno Zuleta, Conde de los Andes, favorecieron los proyectos de su paisano. Del apoyo recibido por el Conde de los Andes surgiría una empresa para la fabricación de anuncios de neón, una novedad para el momento, como el que se instaló en la Puerta de Sol de Madrid para el símbolo del Tío Pepe de las bodegas González Byass. Debido a las dificultades económicas que sufre la emisora en este tiempo es transferida en 1927 a la órbita de la cadena Unión Radio, formada mayoritariamente por las sucursales españolas de las poderosas empresas extranjeras.Los nuevos tiempos que traen cambios políticos importantes y con ellos los negros presagios de la guerra que se avecina relegan a Castilla a la postergación. Antonio Castilla era un hombre de una enorme fuerza de voluntad, y a finales de los cincuenta se vuelve a hablar de él debido a la invención de un sistema de señales eléctricas sin conductores, que se utilizará con éxito en la circulación por carretera.
En los últimos años trabaja para la empresa Standard Eléctrica, teniendo su residencia en la calle Evaristo San Miguel 20 de Madrid, donde fallece el 30 de abril de 1965, no sin antes legalizar celebrar sus segundas nupcias con María Asunción Ruiz Pérez, casándose el 12 de marzo de ese mismo año, a la edad de 79 años. De este esta unión tan solo sobrevive actualmente un hijo.
Si consultamos el Diccionario Enciclopédico de la Provincia de Cádiz o la misma Enciclopedia de Andalucía para buscar su nombre, no lo encontraremos. Si preguntamos a los historiadores de la ciudad tampoco sabrán decirnos quién fue y qué hizo Antonio Castilla López. Un grueso manto de olvido cubre su persona y la envergadura de su labor, pero gracias a los recuerdos conservados por los familiares de su cuñado, Miguel Rodríguez Bernal, eminente pedagogo jerezano, se ha podido elaborar esta investigación.
Antonio Castilla fue un hombre que trabajó para incorporar a nuestro país en el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación a distancia, y que fue víctima, como otros muchos visionarios de nuestro páis, de la incomprensión de los propios españoles como de los intereses económicos de países extranjeros, a través de sus filiales españolas, en este nuevo campo emergente de la industria tecnológica de la comunicación sin hilos.
En todo caso, tendremos que buscar en los manuales de la historia de la Radio en España para dar con su nombre y primer apellido como algunos datos de su trayectoria profesional, y nada más. Eso si todos coincidirán en su importancia como pionero de la radiodifusión y la rediotelegrafía en España. Figura clave, junto al también andaluz, Matías Balsera (Gibraleón, 1883- ¿Francia?, ¿?), en la historia de la Radio en el primer cuarto del siglo XX.
Matías Balsera, amigo y compañero de Antonio Castilla, dejó escrito en 1925 la siguiente reflexión, desencantado por sus fracasos provocados por el poco interés de la administración y la falta de iniciativa del capital español en sus inventos: “ La inercia, esta inercia tan española, causa de nuestro retraso y , por qué no decirlo, de nuestra ignorancia”.
Ambos vivirían una trayectoria profesional y empresarial con muchos puntos en común, que les conduciría a lo más alto y, como no, a la frustración del fracaso. Dos quijotes andaluces a los que no hay que olvidar. Ejemplos de futuras generaciones.
Bibliografía:
- Pioneros de la Radio , de José Manuel Salillas (Edición del autor. Barcelona, 1988)
- Historia de Radio Ibérica, de José Manuel Salillas (Ed. Luis Vic¡ves. Bareclona, 1989)
- Historia de la Radio en Andalucía (1917-1978), de Antonio Checa (Unicaja. Málaga, 2000)
- Los orígenes de la Radio en España, de Manuel Fernández Sande (Editorial Fragua. Madrid, 2005)
- Historias de la Radio, de Francisco Reyero (Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006)
- La Radio en España (1896-1977), de Ángel Faus (Ed.Taurus. Madrid, 2007)
http://www.radiofonistas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=57&Itemid=52
