Cosas del Carnaval

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COSAS DEL CARNAVAL

JerezSiempre Destaca.png El Carnaval jerezano El Carnaval de nuestros abuelos


DATOS DEL LIBRO CURIOSIDADES XEREZANAS. II

AUTORES: MANUEL RAMIREZ LOPEZ-JOSE I.GOMEZ PALOMEQUE –JOSE A. CIRERA GONZALEZ.


COSAS DEL CARNAVAL

Foto Archivo José A. Cirera
Muchos y variados han sido los cambios que ha experimentado el carnaval a lo largo de los siglos. Una de las tradiciones que han ido apareciendo y desapareciendo, dentro de la amplia gama de objetos y trajes que han acompañado estas fiestas ha sido las máscaras.

Pues bien, sobre este menester, ya en el año de gracia de 1845 se decía que éstas ya no estaban de moda.

¡El carnaval¡ este nombre, en otro tiempo mágico, cuya poderosa influencia bastaba a poner en movimiento a millares de personas, como si fueran impelidas por el soplo del Señor, pasa ahora casi desapercibido. No es decir esto que las gentes no quieran ya divertirse, sino que pasó la moda de las máscaras; y como vivimos a la moda, y como esta voluble deidad ha de ser la regaladora de nuestras acciones, si queremos vivir en sociedad, es preciso acatar sus irrecusables fallos y someternos en todo a sus caprichos.

Nosotros no comprendemos por lo regular los términos medios: no parece sino que nuestras acciones han de ser la antitesis unas de otras: cuando hacemos una cosa es bien seguro que la que ha de sucederle ha de ser diametralmente opuesta. Hace tiempo que fue moda no creer en Dios, o hacer alarde de ello; en seguida se vieron los templos llenos de gente de moda, y los periódicos y los folletos y los libros vinieron plagados de composiciones místicas, de plegarias a la Reina de los cielos, de confesiones, de pensamientos sobre la muerte, sobre el juicio, sobre la eternidad… Y las gentes que esto hacían no sentían ni uno ni otro: su buen sentido se revelaba contra ambos extremos, pero el buen sentido aparece como una ridiculez cuando no sigue el torrente de la opinión, no siempre acertado ni en todas ocasiones guiado por buen camino.

¡Las máscaras! Quien haya podido ver la especie de locura con que se acogieron los primeros años en que participaron a ser de moda, puede formarse una idea cabal y exacta de lo que fueron. En el tiempo que duraba el imperio de la careta, que era desde reyes hasta el domingo de Piñata, era una especie de delirio que acometía a todas las personas, sin que reservase de él a nadie ni el estado, ni la clase, ni la edad, ni el sexo; pobres, ricos, medianos, jóvenes, viejos., mujeres y hombres habían de vestirse de máscara con muy ligeras excepciones. Las calles de esta capital (Madrid) se veían cubiertas de máscaras chillonas, bulliciosas y picarescas: durante el día y por la noche estaban atestados los salones, y era raro el baile en que no ocurriese alguna aventura graciosa, que por algún tiempo sirviese ara entretener la maledicencia pública. Entonces se recordaban los cuentos de la voluptuosa Venecia con sus góndolas empavesadas, con sus citas de amores, con sus excursiones por el adriático, con sus festines, con sus orgías, con sus brabos y sus tribunales. Pero todo eso ha desaparecido; ya es ridículo enmascararse y lo que es salir vestidas por las calles las personas de algún valer, eso ni pensarlo. Gracias con que en una noche de máscaras vayan disfrazadas las señoras, y por supuesto que como no sea alguna vieja, alguna fea o alguna escapada, no tendrán puesta la careta arriba de cinco minutos. Acabarán ya las sabrosas bromas, los ingeniosos chascos, los picantes apodos; la careta es una pura fórmula que para nada sirve, como no sea para resguardarse la cara del frío antes de entrar en el salón. Solo se oye tal cual “lo conozco”, insulso, estúpido e impertinente hasta la saciedad. 1

COMENTARIOS AL CARNAVAL EN 1884

Parece que el carnaval de este año ha sido notable por todas partes en inconveniencias y groserías. Los periódicos de Sevilla y Cádiz anatomizan a los que de palabra, con chocarreras insolencias y de obra con brutalidades de varios calibres, han ocasionados muchos disgustos. Molestar de cualquier manera que sea, y hacer daño, ni es dar bromas, ni tiene otro nombre que el de barbarie.


Foto Archivo José A. Cirera

Por Jerez no han faltado desahogos de pésimo gusto y contra ellos protesta ayer El Cronista, en nombre de más de cuatro víctimas de gansadas impropias de personas medianamente educadas. De temer es que en el día de mañana se repitan esas gracias.

Foto Archivo José A. Cirera
El domingo de piñata sobrepasó en máscaras, en gritos y en barbaridades, a los tres días de carnaval. Hubo dos incidentes trágicos, y en ambos resultaros dos heridos, aunque no graves, según se dice.

A las once de la noche todavía estaba la calle Larga muy concurrida, según deseaban varios paseantes que deseaban se hubiese prorrogado la iluminación hasta el día, seguros de que no hubiere faltado concurrencia de ambos sexos. Lo positivo es que el Carnaval no lleva trazas de extinguirse, digan lo que quieran ciertos colegas. 3 Para las siete de la noche estaba anunciado el entierro que en nada se parece al del Canal que celebran en Madrid y como el itinerario que debía de recorrer era largo, hubo tiempo para comer y esperar en la plaza de la Constitución su llegada. Cuajados de curiosos se hallaban los balcones todos del tránsito y muchas miles de personas llenaban la plaza y a las nueve empezó a llegar la fantástica comitiva en el orden siguiente: Quinientas y pico de fantasmas como velas encendidas, formadas en procesión; esto es, la mayoría de las máscaras de estos días envueltos en sabanas. Los dragones, guardias imperiales, pieles rojas, árabes, etc., llevando los flambeuz de nuit de colores.

Soldados romanos formando la escolta del dios Momo, conducido al sacrificio como término de su bullicioso reinado.

Banda de música, que entona el miserere del Trovador, interrumpido en algunos compases por las lamentaciones y desgarradores gritos de la comitiva.

Cuerpo de coros que acompaña la música con lastimeros cánticos.

Nigrománticos, astrólogos, diablos y cuanto la fantasía ha podido crear para rodear la carroza del dios Momo, que muere.

Y seguido de otra banda de música, que entona aires estrambóticos, llega, tirado por ocho alados caballos empenachados, el carro fúnebre, sobre el cual, rodeado de enanos y diablillos, viene el cadáver de Momo.

Quedando la comitiva al pie del gran tablado levantado ad hac, suben a él los soldados romanos y los nigrománticos y es conducido, para ponerlo a la expectación del pueblo, el cadáver vestido de arlequín.

Los soldados y los sabios ejecutan diferentes figuras, que a la luz de las bengalas producen buen efecto, merced a los vistosos trajes de las comparas y brillo de los broqueles, alabardas y dorados cascos.

En uno de los movimientos concéntricos, los nigrománticos se reúnen en medio a invocar a los espíritus, y de improviso surgen de una trampa abierta en el centro cientos de cohetes con gran estruendo y tras ellos un par de docenas de demonios que con grandes saltos y contorsiones arman un baile infernal y se entregan a toda clase de estrambóticas y groseras manifestaciones, formando grupos gimnásticos al compás de la música y gritos de la afligida comitiva. El término de este espectáculo rarísimo es que los diablos, en un movimiento rápido, se apoderan del extravagante dios Momo y se precipitan con él en el profundo averno que se abre entre fuego en el centro del tablado. En el mismo tiempo sube a los espacios un globo Montgolfier que se ha hinchado y sube la sardina.


3ºEL CARNAVAL DE 1900

Por la Alcaldía se dictó el bando de costumbre para conservar el orden en las próximas fiestas de Carnaval, fijándose en los sitios públicos dicha disposición de la autoridad, cuyo contenido fue el siguiente:

Foto Archivo José A. Cirera
El Marqués de Casa-Bermeja, Alcalde Presidente del Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad: Hace saber: Que con el fin de que en los próximos días de Carnaval y Domingo de Piñata se guarde el orden que corresponde, sin retraimiento de la alegría y animación propias de estas festividades, he creído oportuno recordar los artículos de las Ordenanzas Municipales que al particular se refiere y a continuación se insertan:

Articulo 27.- Toda persona que con ocasión de las fiestas de Carnaval se presente en público con algún disfraz que ofenda a la moral o a la decencia, será detenida inmediatamente, sometiéndola enseguida a la acción de los Tribunales que deban entender del delito o falta que hubiese cometido. Artículo 28.- Se prohíben los disfraces o trajes que representen estado religioso o signifiquen autoridad militar o civil.

Artículo 29.- Las personas enmascaradas deberán quitarse el antifaz para entrar en las fondas, cafés, botillerías, tabernas o cualquier otro establecimiento análogo. Los dueños o encargados de ellos, tienen derecho a exigir el cumplimiento de esta prevención y el deber de dar parte de las contravenciones a la autoridad local.

Artículo 30.- Se prohíbe a los participantes de estas fiestas, arrojar sobre los transeúntes, sacos, latas o cualquier otra clase de efecto; y todo juego que cause molestia al público. Al propio tiempo y con motivo de los abusos cometidos en años anteriores en perjuicio de las personas que circulan por la vía pública, se reproduce la prohibición en absoluto de arrojar agua bajo ninguna forma ni concepto, así como la venta de papel picado en cartuchos, por los desagradables incidentes que ya han producido, debiendo ser recogidos y decomisados los que en aquella forma se expendan, por los agentes de la autoridad en donde quiera que se encuentren, prohibiéndose al propio tiempo la venta de los llamados plumeros y cualesquiera otros objetos que puedan causar molestias a la concurrencia.

Y como que el acto abusivo de arrojar y hacer uso de efectos que puedan perjudicar se hallan terminantemente prohibido en las Ordenanzas Municipales, inspirados en el justo deseo de contener dentro de los límites convenientes las públicas diversiones, reitero la prohibición, estando dispuesto a evitar por la fuerza y corregir con el condigno castigo las infracciones que se cometan, quedando dadas las oportunas órdenes para la detención de los que no cumplan las anteriores disposiciones, sin perjuicio de la imposición de la multa de una a veinte pesetas que en su caso deberán extinguirse.

De la sensatez y cordura del vecindario era de esperar se observasen estrictamente las anteriores disposiciones y que prestará la necesaria ayuda a los agentes de la autoridad para que no se cometieran excesos en dichos días por los más intencionados, coadyuvando por su parte al descubrimiento y castigo de los contraventores. Jerez de la Frontera, 23 de Febrero de 1900.- El Alcalde, El Marqués de Casa-Bermeja. 5


EL CARNAVAL DE 1936

Como en años anteriores llegan las fiestas de Carnaval, tan arraigadas en nuestra ciudad, que en 1936 comienzan una semana después de finalizadas las elecciones. En la última sesión ordinaria del Consistorio presidida por Manuel Díez Hidalgo, se acordó aprobar por unanimidad dar el mayor atractivo a estos días “con el fin de que ello a más de constituir el natural regocijo popular sea motivo para que los industriales de las calles céntricas, tan quebrantados por la crisis que se viene padeciendo, obtengan algún beneficio que les compense tales quebrantos”. Por ello se decidió aprobar el programa y presupuesto que exponemos: 6

Foto Archivo José A. Cirera

Primer día 23 de Febrero: -Concurso de máscaras para niños y niñas: 3 premios para niños y 3 para niñas de 25 ptas. c/u. 150 ptas. Igualmente parejas de niño y niña: 3 premios de 50 ptas. c/u 150 ptas. -Concurso de balcones adornados: Sólo concursarán los balcones que se adornen en las calles Duque de Almodóvar, Blasco Ibáñez, Plaza de la República, Antonio Vico, Santa María, Dr. Ramón y Cajal, Niceto Alcalá Zamora y Marqués de Mochales: 5 premios de 25 pesetas cada uno: 145 ptas. -Concierto de tarde y noche en la calle General Primo de Rivera por la Banda Mpal. -Reparto de 1000 kilos de pan a los pobres: 650 ptas.

Segundo día 24 de Febrero: -Concurso de máscaras para señoras y señoritas: 3 premios de 100 ptas. c/u: 300 ptas. -Concierto de la Banda Municipal como el día anterior frente al Gallo Azul. -Reparto de 1000 kilos de pan a los pobres: 650 ptas.

Tercer día 25 de Febrero: -Concurso de Estudiantinas y comparsas: Un premio para la mejor estudiantina: 150 ptas. Primer premio para la mejor comparsa: 100 ptas. Segundo premio para la mejor comparsa: 75 ptas. -Concierto como en días anteriores, en Plaza de la República. -Reparto de 1000 kilos de pan a los pobres: 650 ptas. Domingo de Piñata. -Concurso de exornos de bailes públicos, para tomar parte en este concurso, habrá de solicitarse de la Comisión de Fiestas antes del día 28 de Febrero. Primer premio: 150 ptas. Segundo premio: 100 ptas. -Como en días anteriores, concierto en la calle General Primo de Rivera. -Las calles Duque de Almodóvar y Doctor Ramón y Cajal estarán brillantemente iluminadas y vistosamente adornadas. -Para la instalación de luz y adornos de estas calles: 1300 ptas. -Para propaganda por la radio: 150 ptas. -Para carteles y programas de las Fiestas: 250 ptas. -Para gastos imprevistos: 50 ptas.

El presupuesto fue aprobado para las Fiestas del Carnaval con un montante total de 5.000 ptas., pero con los nuevos vientos políticos que llegaban tras las elecciones, uno de los primeros acuerdos que adoptaría el Cabildo entrante sería modificar este programa y su cuantía económica. El Concejal Juan Taboada estimó que “este Ayuntamiento no es el Ayuntamiento verbenero anterior y no estando las cosas para fiestas”, propuso que las 1.300 ptas. destinadas a premios de máscaras y comparsas se repartieran en pan. Lo que fue aprobado por unanimidad y sustituidas dichas pesetas “en voletos de pan para auxilio de necesitados”.

Con la presentación del cartel de las fiestas de Carnaval, llega también la noticia de la toma de alternativa del novillero jerezano Ventura Núñez García “Venturita” en las próximas Fallas de Valencia del 19 de marzo. Para este su comienzo como matador de toros, tenía “Venturita” contratadas dos corridas.

-La primera (2ª de abono) lo haría junto a los diestros Domingo Ortega, “El Soldado” y Jaime Pericás, quienes lidiarían “Ocho de Villamarta”.

-La segunda (3ª de abono) formaría cartel con Ortega, “El Soldado” y Rafaelillo, que se las verían con “Ocho de María Montalvo”.


Foto Archivo José A. Cirera
Como en años anteriores varios son los feriantes y comerciantes que piden al Ayuntamiento permiso para instalar sus puestos en aquellas calles más concurridas, donde se celebraban los actos más importantes de estas fiestas carnavaleras. De los puestos o tenderetes destacan el famoso “Goufrest de París” (dulces) en la Plaza del Teatro Villamarta. Los de “confettis y avellanas” en la calle Doctor Ramón y Cajal, 9 o el que se instaló con forma de “paraguas” para bisutería en el centro de la ciudad. Para la distracción del personal se montaron casetas de “tiro de pelotitas” o de “tiro-concurso” en la Plaza de la República 10 junto al surtidor de gasolina y un aparato de “barcas voladoras” que abarcaba 8 metros cuadrados en la Plaza del Teatro Villamarta.


Igualmente, a la Delegación de Fiestas llegaban peticiones particulares de los distintos estratos sociales con la intención de celebrar bailes de máscaras en la ciudad. Así anotamos, las solicitudes presentadas por la “Sociedad Amigos del Arte” cuyo Presidente, Fernando González Gordon pedía abrir su local en la calle Rosario nº 6; hacia lo propio Manuel Carrera Badillo, dueño del establecimiento denominado “Venta la Espiga de Oro”, situado en la Alcubilla o la de Juan Franco Vidal y José Espinosa para su baile de máscaras en la planta baja que ocupa la casa nº 11 de la calle Victorias.


Para tales acontecimientos se montaban tiendas de trajes de alquiler, como la de Isabel Román Jiménez en la calle Ramón de Cala nº 10.

“En los bailes públicos mucha algaraza, más bullicio, pero pocas pesetas que gastar. Las circunstancias mandan”.

Otra de las escenas propias que se podían contemplar, eran los grupos de músicos aficionados o las murgas, comparsas y charangas. Nicolás Rodríguez Ruiz, con tres compañeros más procedentes de Cádiz, desean autorización para “transitar en carnaval por la calles de Jerez con el siguiente programa: (...) el que suscribe bandurrista, el segundo bailarín y músico y el tercero, consejero, pareja de cuerda y flauta”.

Como en la actualidad, las murgas o charangas satirizaban la situación social y política que durante todo el año habían sufrido los ciudadanos. Sirva como muestra la “Murga Saragozana”, grupo jerezano que dirigiéndose a la alcaldía “solicitan de Usía para una murga, que encontrándonos en paro forzoso, necesitando ganar unas pesetas para comer”. En sus letras se refleja dichas críticas:



Estamos muy contentos

Con la ley de vagos,

Con eso no nos cae

El rocío en el campo.

El gremio de albañiles

Está la mar de bien

Mirando los tabancos

Y leyendo el ABC.

Si este paro que tenemos

No encontrara solución

En vuelta de tres meses

De hambre se mueren tos”.

El hambre a hecho pedazos

Está dentro de Jerez.

En Arcos y en Sanlúcar

No se puede abastecer.

Y en varias Capitales

Lo están tragando negro

Los sabios de nosotros

Son los culpables de eso.

Decía el CNT

Obrero no votar

Dejar entrar las derechas

Que traen la pringá”.



Foto Archivo José A. Cirera
Decía la prensa de derechas, que la llegada del Carnaval no había sido muy bien acogida, pues “poco animado transcurrió el primer día de Carnaval, porque no se puede llamar animación a lo que ayer vimos en la calle Larga, donde hubo una total ausencia de máscaras de buen gusto y hasta faltaron al desfile las mujeres jerezanas que tanto alegran nuestras fiestas. Público si, hubo alguno, y exceso de vino también. Incidentes, los propios de estos días, sin que afortunadamente revistieran importancia”. (CLARIDAD. 24/02/1936) No como ocurrió un año antes con la colocación de una bomba en el Casino Jerezano el último día del Carnaval.(EL GU 05/03/1884.8/01/1935)

La fiesta popular de la calle contrastaba con la de la gente llamada “bien”, que se desarrollaba en ambientes como el del mencionado Casino, cuyos bailes “los amenizará la magnifica orquesta “Hespérida” que actuará tarde y noche. El servicio de ambigú será esmerado tanto para tés en los servicios de tarde como para cenas en los bailes de noche”.( DI JE 22/02/1936)

Pero el Carnaval iba perdiendo terreno. “Ya en Jerez no tiene atractivo alguno y cada año que pasa va resultando menos animado”. (CLARIDAD 24/02/1936)

En fin, que “poco o nada ha dado de sí la fiesta carnavalesca en los días transcurridos. Los dueños de los establecimientos lo han dicho en la frase de “mucho ruido y pocas nueces, porque eso si, ruido ha habido en cantidad, pero pesetas que reluzcan y se cambien y den movimiento, se han visto pocas, y conste que nos atenemos a lo que hemos visto y hemos oído. Carnaval con agua después de tantos días de lluvia, carnaval sin dineros, en fiesta que no produce. En este plan no hay ambiente”. (DI JE 25/2/1936)


1 Gaceta de Madrid de 11/02/1845. 2 EL GU 01/03/1884. 3 EL GU 04/03/1884. 4 EL GU 05/03/1884. 5 DI JE en varios días del mes de febrero de 1900. 6 AMJ. Actas Capi. 31/01/1936. 7 AMJ. Actas Capi. 21/02/1936. 8 Ráfagas 01/01/1931. 9 Actual calle Lancería. 10 Actual Plaza del Arenal. 11 AMJ. Leg. 905. Exp. 19794. 1936. 12 AMJ. Leg. 905. Exp. 19795. 1936. 13 AMJ. Leg. 905. Exp. 19794. 1936. 14 EL GU 25/02/1936. 15 AMJ. Leg. 905. Exp. 19795. 1936. 16 Gaceta de Madrid Num.217. 05/08/1933. La Ley relativa a Vagos y Maleantes fue aprobada el día 4 de agosto de 1933 por el entonces presidente de la República Niceto alcalá-Zamora y Torres, intentaba dar una solución para la reinserción y reeducación de personas problemáticas como vagos habituales, rufianes y proxenetas, mendigos, maleantes, delincuentes, toxicómanos, borrachos, etc. 17 AMJ. Leg. 905. Exp. 19795. 1936. 18 CLARIDAD. 24/02/1936. 19 EL GU 05/03/1884.8/01/1935. 20 DI JE 22/02/1936. 21 CLARIDAD 24/02/1936. 22 DI JE 25/2/1936.


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