El Carnaval jerezano

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DATOS DEL CARNAVAL JEREZANO

JerezSiempre Destaca.png El Carnaval de nuestros abuelos Cosas del Carnaval


DATOS DEL LIBRO CURIOSIDADES XEREZANAS. I

AUTORES: MANUEL RAMIREZ LOPEZ Y JOSE A. CIRERA GONZALEZ



Foto: Archivo JA Cirera
Poco o nada se ha escrito sobre las fiestas del Carnaval jerezano, probablemente porque los historiadores locales de antaño, no fueran partidarios de estas fiestas, consideradas por los más puristas como satíricas.

Así que hasta ahora desconocemos la fecha en la que se empezó a celebrar estas simpáticas fiestas en nuestra localidad.

Existe un documento del día 9 de febrero de 1592, donde el Cabildo Municipal, acuerda hacer festejos taurinos en la Plaza del Arenal, con motivo de estas fiestas.

También en otro Cabildo de 26 de febrero de 1594, se dijo: que el martes de Carnestolendas, mandaron hacer a Juan Rebolledo una serpiente de cohetes la cual costó ocho ducados.

Foto: Archivo JA Cirera
En los años 1773 y 1778 durante los tres días de regocijos, se celebraron corridas de toros. Que al parecer, sería uno de los actos más importantes de este acontecimiento.

Uno de los sucesos más antiguos ocurrido en Carnaval fue el sucedido a finales del siglo XVIII, en el que fue asesinado el propietario de una tienda de bebidas, el Martes de Carnaval, por una persona disfrazada de máscara. Que más tarde resultó ser el asesino un sobrino de la victima. Por este hecho criminal, el Corregidor de D. José de Eguiluz, prohibió las caretas y los antifaces y llevó esta prohibición a tal extremo que hasta por Semana Santa tenían que ir los penitentes con la cara descubierta, sólo autorizó los capirotes durante las horas de Sol. Por lo que algunas hermandades adoptaron la túnica egipcia, para que sus hermanos de fila llevaran el rostro bien visible. El Sr. Eguiluz, fue Corregidor de Jerez desde el año 1787 hasta 1793.

Y dando un salto en el tiempo nos trasladamos a finales del siglo XIX siguiendo al historiador Diego Caro Cancela que nos dice: sin alcanzar las proporciones del Carnaval gaditano, el Carnaval de Jerez también era un modelo de animación sobre todo, en la calle Larga, aunque su mayor o menor esplendor dependía de la meteorología, dado el carácter eminente callejero de sus actividades. De esta manera, el Carnaval del año 1870, según el periódico El Progreso sólo fue regularmente animado a pesar de que habían paseado bastantes máscaras y algunos buenos disfraces por las calles, mientras que el baile celebrado por la noche en el Teatro Principal, fue muy concurrido.

Foto: Archivo JA Cirera
Menor animación reinó en el Carnaval del año 1872, por la tenacidad de las lluvias. El ambiente sólo se encontró en los bailes de máscaras celebrados en los Casino Nacional y Jerezano.

En la calle destacaba la presencia de una mascarada muy numerosa compuesta de dos largas filas de hombres vestidos de negro, llevando cada uno una vela que encendieron durante la noche y una botella vacía, al final de aquella especie de procesión un ataúd acompañado por cuatro obreros en el cual se leía en letras blancas Sufragio Universal, seguían al ataúd unos 200 o 300 hombres del pueblo, prueba evidente que la política impregnaba hasta los propios actos festivos.

En el carnaval del 1873, año de la primera República, el Ayuntamiento da una serie de normas para estas fiestas. Se permitía el uso de disfraces y caretas durante los tres días que duraban las fiesta, quedaban prohibidos los vestidos propios de los ministros de la religión, o de las extinguidas corporaciones religiosas y de las existentes de ambos sexos y los trajes de altos funcionarios o militares, como cualquier insignia o condecoración del Estado.

Foto: Archivo JA Cirera
Se prohibía asimismo, el uso de caretas en las tiendas de vinos, tabernas y billares, aunque los enmascarados no podían ser descubiertos en el caso de que hubiesen cometido algún exceso sino que deberían ser presentados a la autoridad para que tomasen las medidas oportunas.

Finalmente no se podían utilizar armas en los disfraces, ni emplear palabras o acciones que ofendiesen la moral y el decoro público, arrojar polvo o agua sobre las personas.

Disparar triquitaques y amarrar objetos de ruidos a los perros para que los hagan huir o atropellar a las gentes .

En la primera República se elabora un programa de fiestas intentando evitar la concurrencia que en dichos días se aglomeraba en la calle Larga, mientras que el resto de la población estaba desolado.

Foto: Archivo JA Cirera
Por este motivo se establece en la Alameda Cristina, un paseo cerrado entre dos arcos, con trasparentes, banderas y alumbrado a la veneciana, donde tocaba una banda militar. El precio

de las entradas era dos reales para los que asistieran sin máscara y medio real para los que formaran comparsas, y en general para todos los que fuesen enmascarados.

En la Alameda Vieja, iba un escenario cuyo fondo presentaba la percpestiva de un castillo engalanado con transparentes y multitud de vasillos de colores, ofreciéndose gratis al público representaciones de diferentes género.

Las rifas gratuitas de los tres días de Carnaval, se realizaron durantes algunos años en la Plaza del Mercado, en el Arco de Santiago, se hacían los fuegos artificiales, en la Plaza de las Angustias, se colocaba una cucaña cada tarde con premios hasta de 100 reales. En las calles Larga y Por-Vera, lucían farolillos a la veneciana y los surtidores de agua de la Plaza del Arenal, quedaban iluminados durante las tres noches con variedad de luces de Bengalas.

En el pasado siglo XX, y en el año 1902 se celebró en la Plaza del Arenal, un concurso de carruajes con premios a los que estuvieran mejores adornados y ocupados por personas disfrazadas.

Foto: Archivo JA Cirera
La calle Larga lució un estupendo alumbrado a base de gas y electricidad. De Cádiz vino la comparsa La Cotorra, y también la estudiantina de la Facultad de Medicina, otras comparsas eran los Murguistas Japoneses, Niñas Jardineras, Estudiantinas Gaditanas, los Viejos Chirigoteros, Sabios Astronómicos, Polichinelas y Pancistas Chirigoteros.

Según nos cuenta el historiador y flamencólogo Juan de la Plata en sus Retablos del Xerez Antiguo, durante los días de carnaval, del año 1902 circularon billetes falsos de 100 pesetas por la ciudad, hubo varios escándalos en locales cerrados y en la vía pública. Por un accidente ocurrido en la Fábrica Eléctrica Jerezana, no pudo lucir la calle Larga alumbrado eléctrico, la Banda de Música se negó a actuar porque el Ayuntamiento no le pagaba.

En la calle Larga, fue detenido un individuo por amenazar con un cuchillo a varias máscaras, también fueron detenidas dos mujeres por embriaguez y escándalo y otros por atracos y robos etc.

En el año 1904 los quince componentes de la comparsa Los Poetas del Siglo XVIII fueron a la cárcel por cantar coplas pornográficas y otras con graves insultos para las autoridades. Además se Averiguó que pedían ayuda de personas respetables, amenazándolas con ridiculizarlas o insultarlas en sus coplas carnavalescas.

Otro escándalo lo protagonizo en la Rotonda de los Casinos, un Guardia Municipal embriagado que la emprendió a garrotazo limpio con todo el que pasaba por su lado, fue detenido por sus propios compañeros.

En el Carnaval de 1906 hubo concurso de estudiantinas, comparsas, y máscaras, engalanándose con muy buen gusto toda la calle Larga.

La Batalla de Serpentinas se celebraba en el Parque González Hontoria, y en otros lugares de la ciudad los bailes de máscaras de sociedad y otros espectáculos.

A partir del año 1930 estas fiestas fueron decayendo por circunstancias políticas, las broncas que se formaban en las calles y las borracheras. En la calle Gravina, junto a la puerta del desaparecido Bar la Campana, se encontraron aún hombre con una cuchillada en el vientre de la cual falleció, esto hizo que lo mejor del carnaval se redujera al interior de los salones de las peñas, casinos, y círculos cerrados.

En el año 1931 fueron detenidos unos individuos apodados el “Banderillas” y el Manquito, por atracar aún ciudadano en una noche de Carnaval.

En 1933 se entabló la polémica de antifaz sí antifaz no, las calles estaban desiertas y donde había más animación era en los salones del Eslava, la Amistad, y el Cinquito.

Quizás el suceso que pudo resultar más trágico de toda la historia de nuestro Carnaval local, fue el ocurrido el día 26 de febrero de este año 1933, que a las 9 y 20 de la noche explotó una bomba en la casa puerta del anterior Casino Jerezano, la que esta situada en la calle Honda. Por fortuna el baile infantil había terminado momentos antes o si no hubiese ocurrido una gran masacre. A consecuencia de este hecho salvaje, cinco personas fueron curadas de heridas leves. Toda la población jerezana lamento esta acción terrorista.

En el año 1934 el día más concurrido por la máscaras fue el Domingo de Piñata.

En el Carnaval del año 1935 hubo baile durante cuatro días en el Teatro Villamarta y concursos de disfraces.

Y así llegamos al fatídico año 1936, último año de carnaval antes de la Guerra Civil, en este año paso esta fiesta con más pena que gloria, por los acontecimientos que más tarde sucedieron.

Es a raíz de los años 1983 y 1984 cuando empieza a surgir de nuevo en algunos jerezanos el gusanillo del Carnaval, después de tantos años en olvido, se ven las primeras comparsas y un reducido grupo de personas con disfraces.

Aunque en el año 1981 ya se formaba la primera comparsa Jerezana llamada Arrumbadores, y al año siguiente 1982 la comparsa Nuevo Amanecer, la cual participó en el Teatro Falla.En 1984 se instalaron tres tablaos para actuaciones carnavalescas en diferentes sitios de la ciudad, con pasacalles incluidos. En este mismo año se homenajeó a los medios de Comunicación por colaborar en el resurgir del Carnaval Jerezano. Pero oficialmente

Hasta el año 1985, no sale el primer cartel anunciando el Carnaval Jerezano. Así como la Cabalgata, celebrándose varios actos importantes.

La primera Diosa del Carnaval, fue la Srta. Mercedes Gálvez Galice, y el primer pregonero el periodista jerezano Ángel Revaliente en el año 1986 siendo la Diosa del Carnaval de ese año la cantante María José Santiago.

La primera Mujer que dio el Pregón del Carnaval Jerezano fue la periodista portuense Isabel Noccis en el año 1995.


En el año 2002 el Ayuntamiento decidió suspender el Carnaval dado que solo una joven se presentó para la Venenciadora. El pregonero José Francisco Abuin se quedó sin poder cantar su pregón

En el año 2003 no hubo Carnaval, pero si lo tuvimos en el 2004 siendo el pregonero Enrique Gallego.

Pepe Ruiz Mata fue el pregonero del Carnaval del año 2005 y su simpático pregón se dio en el Teatro Villamarta.

Y así llegamos hasta nuestros días donde algunos años hemos tenido más actuaciones y otros menos pero si los jerezanos fuésemos más participativos en estas fiestas podríamos tener un Carnaval más esplendoroso.

Jerez cuenta con varias peñas carnavalescas así como con algunas comparsas y chirigotas.


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