Tomás García Figueras

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JerezSiempre Destaca.png Avenida Tomás García Figueras


Artículo obra del Dr. D. Manuel Ruiz Lagos
publicado en el Diario ABC

Don Tomás García Figueras
La vida de Tomás García Figueras se me asemeja a ese caudaloso río, que serpenteando por valles profundos y difíciles, siempre supo encontrar una honrada salida para decir la verdad, exigir la justicia y respetar la libertad. Y, sobre este basamento sólido, edificó García Figueras su mundo histórico y su proyecto para un Jerez mejor, para un pueblo más feliz que pudiera disfrutar de los inmensos dones que Dios dio a su tierra.

Hay una constante en la vida de don Tomás, su íntegra honestidad, su independencia ética, que siempre antepuso a cualquier presión o dolorosa situación. Y podría atestiguar que esa honradez a ultranza le produjo una implacable soledad, que él supo transformar en una rica creatividad al servicio de la historia de Andalucía. Una historia que fue sustituyendo y ocupando los inevitables vacíos que la muerte familiar fue creando a su alrededor, pero que bastó para gratificarle, pensando siempre que ayudaba a recobrar una memoria perdida que sería fuerza dinámica para nuestro pueblo.

Tomás García Figueras nació en Jerez de la Frontera el 19 de junio de 1892. Su espléndida longevidad le permitió ser uno de los patriarcas de los estudios andaluces. Fue, por otra parte, una personalidad que bajo el signo del más exquisito espíritu liberal, supo aunar su primitiva profesión de militar con la curiosidad del investigador de los estudios locales africanos y andaluces.

Artículo enviado por D. Manuel Ruiz Lagos publicado el Diario ABC el 17 de Febrero de 1981
En 1910 Ingresa en la Academia de Artillería. Su brillante carrera militar tiene varios jalones: en 1917 es miembro de la Escuela Superior de Guerra; diplomado de Estado Mayor en 1922, profesor de la Academia de Artillería en 1927 y jefe de la Oficina Mixta e Inspector general de Seguridad de Tánger en 1929. Se retira, con la graduación de comandante, en 1931.

A partir de esta fecha dedica toda tu labor personal a fomentar las relaciones andaluzas con sectores africanistas, especialmente con Marruecos, desempeñando los cargos de delegado de Educación y Cultura del Protectorado y delegado de Asuntos indígenas, durante los años 1942, 47, 52 y 1953.

En épocas difíciles exteriores e interiores, y como alcalde de Jerez, se significa por su espíritu liberal, su sentido del diálogo y el fomento de la cultura en comunidades tan afines como Andalucía y Marruecos. Protege a artistas y escritores y deja en el país vecino de África una estela de cooperación, solidaridad, respeto e independencia.

Dentro de su extensa producción literaria habría que distinguir los siguientes libros: Héroes sevillanos en la campaña del Rif (1916); El Ejército ante el problema de la educación nacional (1920); Temas del Protectorado (1926); Acción de España en Marruecos (1928), premiada por el Ayuntamiento de Madrid; Cuentos del Yehá (1935); Marruecos, Premio Nacional de Literatura en 1940; Santa Cruz del Mar Pequeña (Ifnl-Sahara) (1940); Presencia de España en Berbería Central y Oriental (1942); Miscelánea de estudios africanos (1948-53); Economía social de Marruecos (1950-54); Recuerdos centenarios de una guerra romántica: La guerra de África (1859-60), 1961; Un siglo de historias e historiadores de Jerez (1974).

Entre sus condecoraciones se señalan: Caballero de la Legión de Honor, de Francia; Caballero de la Orden de la Corona de Italia y Gran Encomienda de la Mehdaula e H. Alauita, de Marruecos.

Fue miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia, del Instituto de Coímbra y del Instituto Internacional de Civilizaciones, de Bruselas; asi como miembro de número de la Academia de Córdoba, de la de Buenas Letras de Sevilla y de la de Ciencias y Artes de San Dionisio, de Jerez.

En 1931 fundó el Centro de Estudios Históricos Jerezanos, Institución coordinada con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de la que fue director hasta 1972, aportando durante su ejercicio cerca de cuarenta monografías sobre la historia de la Baja Andalucía.

En 1961 donó su biblioteca al Estado español, formándose con ella la Sala de África de la Biblioteca Nacional de Madrid. Hijo predilecto de la ciudad de Jerez, su pensamiento puede quedar sintetizado en las siguientes palabras: "Tu obra positiva será estimada como un bien, y si no ha realizado todo lo que se propuso, cuando menos ha hecho posible que otros lo realicen plenamente "

Es cierto, rotundamente cierto, que su presencia entrañable será añorada, pero, también, como dijo el poeta: 'Dulce le será vivir, sintiéndose vivido".

El queda en nuestra memoria en sus obras y en el insobornable ejemplo de un hombre de bien.

Manuel Ruiz Lagos


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