Anexo II Informe Ciudad del Vino

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(Informe elaborado por Casto Sánchez Mellado para acompañar la solicitud de declaración de Bien de Interés Cultural como paso previo para la declaración de Patrimonio de la Humanidad) Jerez2020


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ANEXO II


Consideraciones al borrador de memoria de Antonio Aguayo Cobo. Doctor en Historia del Arte. Profesor del "Instituto Caballero Bonald" de Jerez.

Mis posibles aportaciones a esta propuesta va a estar condicionadas por mi doble visión como enseñante y como historiador de arte

La propuesta de declaración como BIC


CONJUNTO PATRIMONIAL "JEREZ, CIUDAD DEL VINO", me parece excelente, ya que considero que si bien el conjunto histórico – artístico de la ciudad intramuros debía ser todo él, en su conjunto, declarado BIC, por otro lado, el tener en cuenta la connotación de ciudad del vino me parece doblemente interesante por varias razones.


Si bien es cierto que, como se apunta en la introducción histórica, Jerez es una ciudad tradicionalmente ligada a la producción y elaboración del vino, no es menos cierto que en los últimos años esta actividad se está perdiendo en gran manera, o al menos los jóvenes no se sienten ligados a ella de una manera especial. No hay mas que estar en contacto con los jóvenes en los institutos y centros de enseñanza para darse cuenta del enorme desconocimiento que las nuevas generaciones tienen de la llamada cultura del vino. Viven literalmente de espaldas a esa realidad que hasta hace pocos años era lo determinante de la ciudad. Desconocen todo lo relativo al cultivo de la viña, la uva palomino con que se elabora el vino, las labores del campo, etc.

De igual manera no se conoce, o se hace de una manera muy incompleta el proceso de elaboración del vino fino, el sistema de soleras y criaderas, tan característico de nuestras bodegas. A pesar de ser Jerez universalmente conocida por sus vinos, creo que es una ciudad en la que sus jóvenes viven de espaldas a esta tradición. En este sentido creo que el proyecto debería ir acompañado de un museo o centro de carácter pedagógico en el que se vaya introduciendo la cultura tradicional en las escuelas y colegios, haciéndole a los jóvenes conocer una parte fundamental de su cultura absolutamente fundamental.

El conocimiento que los jóvenes pudieran adquirir, y esto lo considero absolutamente fundamental, no sería una cultura ya pasada y obsoleta, sino que podría ser un nuevo medio de vida. Jerez es una ciudad que ha vivido y debe vivir del vino. El único medio de que los jóvenes vuelvan a estos trabajos es haciendo que los conozcan. A este respecto sería muy importante que este proyecto fuera acompañado de escuelas taller para la recuperación de oficios que están a punto de desaparecer, o la creación en los institutos de módulo de enología y viticultura.

En este sentido considero que sería muy importante el hermanamiento de Jerez con otras ciudades vitivinícolas tanto de España como del resto de Europa, con el fin de intercambiar experiencias y conocimiento, no sólo en cuanto a la producción del vino, sino sobre todo, la implicación del vino en la sociedad y como este ha supuesto un motor en la economía de algunas zonas, donde el resurgir del vino ha supuesto un resurgir de la economía. La población ha de ver este proyecto como un motor de futuro y un motor de la economía jerezana.

Por otro lado, y esto me parece absolutamente fundamental, creo imprescindible la introducción de los jóvenes en la llamada cultura del vino, tan acorde con el modo de vida mediterráneo, contrapuesto a la cultura del alcohol, sobre todo ese alcohol duro, destilado, que se consume en grandes cantidades sobre todo el fin de semana. Por el contrario, la cultura del vino conlleva todo un modo de vida, donde delante de una copa de vino, los "dos deítos", se incita a la conversación, la charla y el conocimiento de las personas. Creo que este aspecto sería muy interesante ya que el vino fino normalmente no se suele apreciar por los jóvenes salvo en la feria, y desde luego no se sabe beber.

Por todo ello creo que la iniciativa es de un gran interés, ya que en primer lugar ayudaría a salvaguardar un conjunto arquitectónico de un incalculable valor, y preservarlo de la especulación, capaz de devorar todo aquello que no esté protegido. En este sentido creo que es muy importante la salvaguarda, no sólo de las grandes bodegas y palacios, sino también la arquitectura popular, mas pobre, pero igual de interesante, o tal vez incluso más, que las grandes obras, ya que son el testigo de un modo de vida, de un modo de trabajo del pueblo de Jerez. Pero además, y sobre todo, creo que ayudaría a conocer y rescatar toda una serie de oficios y tradiciones actualmente perdidas o en vías de desaparición. Además, el conjunto de Jerez como BIC, creo que podría tener al mismo tiempo una visión de futuro, ya que si bien salvaría el patrimonio existente, podría ayudar a la creación de un nuevo patrimonio, tal como está sucediendo actualmente en la Rioja, donde al amparo del nuevo auge del vino y de la mejora de sus caldos, se está llevando a cabo una profunda remodelación de la arquitectura bodeguera, en la cual están trabajando los mejores arquitectos, no sólo españoles, sino incluso europeos. De esta forma, junto a las bodegas catedral, que hoy son un patrimonio indiscutible de nuestra ciudad, se crearían las nuevas catedrales del vino de Jerez, creando, por tanto un patrimonio de futuro.

Creo, en definitiva, que este proyecto sería muy importante porque serviría para que una ciudad, un pueblo, se reencontrara con su cultura, con su historia, sirviendo al mismo tiempo como motor de futuro para las nuevas generaciones.





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